Mordillo que combina madera y tejido al crochet de hilo 100% algodón...
Las distintas texturas, estimulan el tacto del bebé, hasta el momento de sí dentición.
También favorece el reflejo de presión. Fomenta la interacción con el bebé. Y ayuda la interacción mano/ojo.
A partir de los 6 meses estimula el desarrollo psicomotor, ya que el reflejo se vuelve más controlado y voluntario.